Primero fue la inteligencia emocional, el desarrollo del liderazgo y potenciar el trabajo en equipo. Hoy, las compañías están preocupadas por un concepto más global: la felicidad de sus empleados.
En Chile, las empresas han entendido la necesidad de trabajar el tema para mejorar la productividad y lograr los objetivos corporativos. Y aunque hay muchas que lo hacen desde hace años con buenos resultados, u otras como BancoEstado Microempresas, en donde se creó una subgerencia específica para los temas de la felicidad, hay algunas que todavía no están dispuestas a hacer la inversión o quieren ver resultados inmediatos.
"Se trata de un cambio cultural que puede ser radical, pero que pasa por pequeñas conductas y que debe tener una planificación en el largo plazo", explica Patricio Eguiluz, de la consultora homónima. A modo de ejemplo, cuenta que hace unos meses trabajó con el call center de una empresa para mejorar el clima laboral. Conversando con las trabajadoras, se dieron cuenta de que el olor de los perfumes de treinta mujeres en una sala cerrada era algo molesto. Lograron llegar a un consenso y comenzaron a usar sólo un aroma. Según Eguiluz, ese simple cambio mejoró la comunicación entre ellas.
Además, las compañías han comenzado a incorporar técnicas orientales, tales como tai chi, yoga, pausas entretenidas en medio de la jornada o hacer invitaciones a los hijos de los empleados al trabajo. Otras empresas han implementado acciones con el propósito de que los trabajadores se saluden en las mañanas para generar cercanía.
Otra técnica que se ha incorporado es el desarrollo del humor. Grandes compañías internacionales como el laboratorio Pfizer, Panasonic o Xerox ya lo tienen en su filosofía corporativa. En Chile también hay ejemplos: Jaime de Casacubierta desarrolla junto a Coco Legrand charlas motivacionales que duran dos o tres horas orientadas a las empresas para enseñar el poder del humor. Ahí realizan cinco dinámicas que van desde hacerse masajes a saludarse y hacer un show en un escenario. Banco Santander, Inacap y Banco de Chile han contratado el servicio.
MÁS ALLÁ DEL SUELDO. La tarea no es fácil, pero los resultados pueden ser muy atractivos para las compañías en cuanto a su reputación, pero también a su productividad. Es por esto que deben ingeniárselas para encartar a los trabajadores más allá de los bonos porque, según estudios nacionales e internacionales, la felicidad no está necesariamente relacionada con la remuneración.
Según una investigación del Centro de Estudios Sociales y Opinión Pública (Cesop) de la Universidad Central de Chile, el sustento de la felicidad en los chilenos se encuentra para el 55% en la familia, 24,7% en el amor y sólo un 7% en el dinero.
Por otra parte, la consultora New Economics Foundation midió la felicidad de los países en relación a su calidad de vida, y descubrió que en Vanuatu, una pequeña isla ubicada en el Pacífico Sur con algo más de 200.000 habitantes y con una esperanza de vida de 68 años, estaban las personas más felices de todo el planeta.
MEDIR RESULTADOS. Aunque no existen estándares globales para medir la incidencia de las políticas, sí es posible medir qué tanto importa tener trabajadores más felices. Por ejemplo, en BancoEstado Microempresas pasaron de estar en el vigésimo segundo lugar del ranking Great Place to Work (Gran Lugar para Trabajar), al primero en 2008 y al segundo este año. Además, según una encuesta que les hace la Universidad de Chile, desde que tienen la subgerencia dedicada al tema de la felicidad, han mejorado en nueve puntos sus índices de clima laboral.
Los expertos sostienen que lo primero que se debe hacer es incluir en la visión de la empresa la necesidad de tener a sus empleados felices. Sin embargo, según la consultora británica Chiumento, son más felices quienes trabajan en empresas pequeñas. No llevar demasiados años haciendo lo mismo, cambiar de funciones, ocupar cargos de relevancia y hacer uso del part-time son fundamentales para lograrlo.
Fuente: EL MERCURIO
Primera empresa en crear una subgerencia especial en Chile
En 2007, BancoEstado Microempresas de Chile decidió crear una subgerencia de la Felicidad. Bajo la idea de que si querían tener buenos resultados y dar un buen servicio era necesario tener trabajadores contentos, optaron por innovar y materializar una idea única en el país. El objetivo era preocuparse de la calidad de vida de los trabajadores en el ámbito laboral y personal, y, además, monitorear las situaciones internas que pudieran afectar el trabajo como, por ejemplo, los conflictos entre trabajadores o con las jefaturas.
Uno de los programas que crearon se llama "Indicadores de la Felicidad". Una vez por cuatrimestre los equipos de trabajo tienen una tarde libre y presupuesto para hacer una actividad grupal. Además instauraron el regreso paulatino de los chequeos médicos periódicos y la entrega de becas de estudios, entre otros.
"Invertir en los trabajadores siempre es rentable y lo que se invierte no es tanto. Esto no pasa por un tema de tener más o menos presupuesto. Puedes tener una empresa que tenga beneficios maravillosos, pero si la jefatura no está comprometida, si no hay una comunicación real, si no hay una intención de entender que los trabajadores son el pilar, no vas a lograr los estándares de clima ni de productividad ni de excelencia en materia de felicidad", explica María Teresa Adell, subgerente de Gestión de Felicidad de BancoEstado Microempresas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario